He de reconocer que si no hubiese sido por una decisión común de un grupo de amigas, jamás hubiese ido a verla (ya que no es el tipo de película con el que yo me puedo "divertir, para eso vas al cine). Pero yo al fin y al cabo, si hay cine de por medio, veo lo que sea.
Si tengo que describir el argumento, la película está basada en un niño cuya madre enferma de cáncer y al cual ejercen bullying en la escula, comienza a ver a un monstruo cada noche. Ese monstruo le cuenta una historia cada día, todas ellas con una moraleja, para demostrarle que no existe lo realmente bueno ni lo realmente malo y ayudarle de alguna manera a madurar.
Si tengo que describir como me hizo sentir, a mí hay fórmulas cinematográficas que siempre me hacen llorar: niños pierden su último recuerdo de infancia en medio de una tortuosa vivencia personal, separación de padres e hijos por muerte... El caso es que acabé llorando como un bebé, ruiditos extraños y todo incluido.
Os dejo el tráiler de la película pero cierto es que te ayuda a hacerte una idea errónea sobre lo que va la película realmente, que luego en realidad considero que estuvo bien.ç
No hay comentarios:
Publicar un comentario